Los almacenes químicos albergan numerosos productos químicos peligrosos, volátiles y sensibles a la temperatura, tanto sólidos como líquidos, que requieren una manipulación cuidadosa. En caso de que se requiera su instalación, es esencial instalar un aire acondicionado a prueba de explosiones. En ausencia de productos químicos peligrosos inflamables y explosivos, las principales preocupaciones se mitigan en gran medida.