El polvo de hierro reducido no oxidado recién preparado es intrínsecamente combustible y no necesita ningún catalizador para encenderse. La única salvedad es que tiene una temperatura de ignición considerablemente alta.


El polvo de hierro reducido no oxidado recién preparado es intrínsecamente combustible y no necesita ningún catalizador para encenderse. La única salvedad es que tiene una temperatura de ignición considerablemente alta.
