No cabe duda de que el queroseno es inflamable y muy volátil.

Su almacenamiento en grandes cantidades requiere mantenerlo alejado de cualquier fuente de ignición para garantizar la seguridad.

No cabe duda de que el queroseno es inflamable y muy volátil.

Su almacenamiento en grandes cantidades requiere mantenerlo alejado de cualquier fuente de ignición para garantizar la seguridad.