El alquitrán de hulla es una sustancia peligrosa, tanto tóxica como propensa a la inflamabilidad y la explosión. En los tanques de almacenamiento mantenidos a temperatura ambiente, contiene vapores de aceites ligeros, predominantemente fracciones de aceites ligeros, que plantean riesgos significativos. Estos vapores pueden inflamarse o explotar fácilmente si entran en contacto con llamas abiertas.