En diversos campos como el petróleo, las plantas químicas, la minería, la seguridad contra incendios en emergencias, los productos farmacéuticos y el procesado de alimentos, los entornos susceptibles de explosiones son habituales durante la producción, el procesado, el almacenamiento y la logística. Para garantizar la seguridad personal y de fabricación, los productos eléctricos utilizados en estos entornos requieren una certificación antideflagrante. Definición ¿En qué consiste exactamente la certificación...